Las siestas que terminan cuando ya no hay luz solar de ningún tipo deben ser la causa de todas mis depresiones. No tengo ganas de salir de casa, no tengo ganas de tener el frío que tengo, quiero quedarme acostada en mi cama calentita en posición fetal y que venga alguien a hacerme mimitos en el pelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario