Todo se enfoca en mi miedo a acostumbrarme a ciertas cosas. A la gente, a ciertos gestos, a la dependencia. Huyo, corro, no quiero, pero tampoco puedo hacer las cosas de otra manera.
Y ya me canse de eso.
Hora de dejar de mariconear, estoy tan rodeada de gente increible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario