21.5.12

Mis parpados se caen pero hay algo que me impide dormir, quizás son las voces en mi cabeza que a estas horas les gusta hablar muy fuerte y empezar a reprocharme cosas, como si fueran una madre molesta que no me quiere ver feliz. Tal vez me aburre pensar en la felicidad, o quizás soy demasiado cagona para llegar a conocer todos los tipos de felicidades que se esconden en la vida. Soy negativa, y sensible, y eso hace que mi felicidad suela serlo también, que sea frágil, fácil de (auto)destruir. Me gusta analizar cosas, me siento capaz de analizar de una manera diferente un montón de cosas que percibo, pero las propias son el enigma más grande que llevo conmigo, y en los peores momentos me sale el ego de adentro, y no logro escuchar soluciones a los problemas que cuento. Siento que si la gente pudiera resolver mis problemas me sentiría mal conmigo misma por no poder sola. Necesito sentirme constantemente autosuficiente, y mi cabeza termina trabajando de más para conseguirlo, me exprimo demasiado porque amo mi mente, amo las mentes, amo los cambios que tienen, amo sus imperfecciones y como logran que todo se vea como piensan. Pero cuesta, todo en la vida es sobre subir un escalón a la vez, y creo que entender mi mente, me va a llevar la vida entera. (Y por más que me queje, creo que superarse en los aspectos que uno cree correctos en la vida es lo mas interesante de vivir)

Me siento mejor, aunque todavía no pueda dormir.

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